Cirugía de retina y vítreo

¿Tu visión está en riesgo? Esperar puede hacerla irreversible

La cirugía de retina y vítreo permite actuar directamente sobre la causa del problema: retirar sangre, liberar tracciones, reparar desgarros o estabilizar la retina antes de que el daño sea irreversible.
Ignorar los síntomas o retrasar el tratamiento puede reducir significativamente las probabilidades de recuperación visual.

cirugía de retina

¿Qué es la cirugía de retina y vítreo?

Es un conjunto de procedimientos quirúrgicos diseñados para tratar enfermedades complejas que afectan la parte posterior del ojo.

El procedimiento más común es la vitrectomía, que consiste en retirar el gel vítreo para poder acceder a la retina y repararla.

  • ✔ Permite tratar directamente el origen del problema
  • ✔ Se realiza con microinstrumentos de alta precisión
  • ✔ Puede mejorar o estabilizar la visión según el caso

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¿En qué casos se necesita cirugía?

La cirugía no es la primera opción… pero cuando se indica, no debe retrasarse.
Está indicada en:

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¿Qué resultados puedo esperar?

Depende del diagnóstico y del momento en que se intervenga.

  • ✔ En muchos casos, se logra mejorar la visión
  • ✔ En otros, el objetivo es evitar que empeore
  • ✔ Mientras más temprano se trate, mejores resultados

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Recuperación y cuidados después de la cirugía



Aquí es donde muchos pacientes fallan y afecta directamente el resultado.

  • Mantener una posición específica (según indicación médica)
  • Aplicar gotas y medicamentos
  • Evitar vuelos si se colocó gas intraocular
  • Seguimiento cercano

El éxito de la cirugía depende tanto del procedimiento como del cuidado posterior.

¿Cuándo deberías acudir a valoración?

Debes acudir a una valoración con especialista en retina de inmediato si presentas alguno de estos síntomas:

  • Visión borrosa o pérdida de nitidez repentina.
  • Manchas oscuras, “telón” o sombras en tu campo visual.
  • Destellos de luz (flashes) o aumento súbito de “moscas flotantes”.
  • Distorsión de las imágenes (líneas rectas que se ven torcidas).
  • Dificultad para leer o reconocer rostros.
  • Pérdida parcial o total de la visión en un ojo

En retina, esperar no es una buena estrategia.

Muchas enfermedades no duelen, pero avanzan. Una valoración a tiempo puede evitar daño permanente.